Biografía

Nació en Sabana de Chavón, La Romana, el 9 de Noviembre de 1937. Estudió derecho y periodismo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Fue cónsul en La Guaira, Venezuela y viceministro de la Presidencia del gobierno que encabezó el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.

Ha publicado ensayos sobre el origen del merengue y la narrativa dominicana. Es autor de los libros “Cuentos del Abuelo Julio”, “La ciudad clandestina y los secretos del General” y una novela llamada “Al final del arco iris” (1982). Sus cuentos “A partir de esta noche” y “Sonámbulo” fueron premiados por el Movimiento Cultural Dominicano y Casa de Teatro, respectivamente.

Inició y dirigió por muchos años, el suplemento “Cultura” del periódico El Nacional de ¡Ahora! “Cultura” pronto se convirtió en vocero de voces dominicanas nuevas. “Cultura” estaba abierto a todas corrientes literarias, a diferencia de otros suplementos culturares que existieron (y quizás todavía existen) en la República Dominicana, que eran “mafias literarias” para exponer puntos de vista, tendencias literarias que eran defendidas y/o promovidas por esos “intelectuales”.

Su prosa es precisa y sus temas son en general sociales. Escribió un cuento breve que está entre los cinco o seis mejores cuentos breves escritos en español

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lunes, 26 de agosto de 2013

Las matemáticas en "la isla al revés"

Las matemáticas en "la isla al revés"

Quizá era mejor titular “La isla patas arriba”, pero recordé haber visto en Universal Studios en Los Ángeles, Estados Unidos, cómo filman a los actores y parece que caminan mientras pisan el techo y penden cabeza abajo, respetando la fuerza de la gravedad.
Los filman al revés mientras caminan de forma normal, no caminan con la cabeza hacia abajo ni penden de ningún lugar. Se trata, solamente, de una ilusión de cámara, que no de óptica.
Mientras veía aquella exhibición pensaba en cómo se ha manejado la opinión pública nacional mostrando al pueblo como convencido de las bondades de recibir lo que sale por la boca del cono de la riqueza nacional; así han jugado con nosotros. Lo interesante es tener la conciencia de que, mejor temprano que tarde, el pueblo siempre ha despertado y puesto en el albañal de la historia a los tiranos, a los cabecillas de las dictablandas, a los ladrones, a los asesinos.
Algunos amantes de los gobiernos de fuerza, negadores de las libertades públicas, amparados en la caverna desde la cual engañan al pueblo, han creado una teoría según la cual los gobiernos liberales tienen una vida de 30 años y luego, vuelta a la dictadura, a la tirana.
En sus enfebrecidos sueños esos profetas del desastre, aceptan como si fuera una ley divina, lo que no pasa de ser una forma de justificación de la política de fuerza, adelantada por enfatuados representantes de la extrema derecha continental que nos quieren convencer de que los gobiernos liberales tienen un tiempo de ejercicio marcado.
Una vez que logran sus malignos propósitos de engañar, mucha gente comienza a repetir las consignas de la confusión que adelantan propósitos ocultados a una mayoría que aparentemente acepta tales teorías peregrinas, cuando no tiene voces que denuncien ni fuerzas que se opongan en cualquier terrero a los avances de los gobiernos de fuerza sean estos dictablandas, dictaduras, tiranías o dictaduras constitucionales.
Mientras algunas personas están más preocupadas en resolver su problema personal y no piensan en las causas que los agobian, el país es llevado hacia el corral sin que muchos se den cuenta.
El panorama nacional muestra un escenario donde se camina con la patas hacia arriba, como si una lente convexa nos proporcionara una imagen de la realidad sin que nos demos cuenta de cómo altera la realidad.
Hay quienes piensan que en política se filman los actores al revés, lo que facilita que las matemáticas se lean en una isla al revés donde el 8 por ciento que representa Miguel Vargas pueda imponerse en un Partido Revolucionario Dominicano donde más del 80 por ciento clama y reclama a Hipólito Mejía como su líder.

¡Pero bueno!

viernes, 19 de julio de 2013

Así no fue que hablamos



Así no fue que hablamos

En veces me pregunto si valió la pena salir a las calles a construir la libertad y la democracia, mientras algunos zánganos permanecieron a la espera del guiso que colocaran los alimentos sobre la mesa, apartar a los luchadores y sentarse antes que nadie a disfrutar del condumio.
En veces me pregunto si fue que en los afanes por cuidar que la débil llama de la institucionalidad iluminara el camino nos descuidamos en educar, en ejemplarizar con nuestras conductas.
En veces me pregunto si estábamos tan ocupados haciendo un camino para que en el país imperaran una adecuada y respetable administración de las leyes, jueces justos, autoridades que actuaran apegadas a los mandatos de la Constitución, que no logramos crear una conciencia donde la honradez, el trabajo, el respeto por los demás, el rechazo de la corrupción, fueran las normas de acción de todos
En veces me pregunto si nos dejamos cegar y permitimos el cambio del modelo de actuar acorde con los principios morales que enseñan a no robar, no matar, no mentir, no chismear.
En veces me pregunto si es cierto que la vergüenza está de vacaciones permanentes y que la sociedad dominicana ha sufrido un vuelco tan profundo que la vida se volvió patas arriba y todo aquello por lo que hemos luchado se convirtió en un saco de sal que echamos al mar, a ver si éramos capaces de elevar el nivel de las aguas en la playa.
En veces me pregunto en qué momento de la historia comenzó un proceso de reversa que algunos creen indetenible y permitimos que nos embrujaran para que no viéramos cómo y dónde se perdió el rumbo cierto del camino en que íbamos consolidando el presente, construyendo futuro y comenzó un proceso de reversa que algunos creen indetenible.
Ahora me doy cuenta de que la sociedad dominicana de hoy no es el fruto de las luchas de mi generación que tan importantes logros produjo con el propósito claro y definido de que este fuera un mejor país, como dijo Hipólito Mejía, pero para todos.
¿Todas aquellas luchas se produjeron para que personajillos como Leonel Fernández y su caterva de insignificantes se alzaran con los recursos del Estado y se convirtieran en millonarios de la noche a la mañana? ¿Permitiremos que prevalezcan la injusticia y la impunidad?
¿Permitiremos que las glorias del Partido Revolucionario Dominicano sean cosechadas por “Jaliscos” de nuevo cuño, salteadores que actúan en política como si fuese un juego de azar donde las cartas marcadas darán ganancia a quienes son capaces de cualquier bajeza, de cualquier traición?
¡Vámonos a las calles! en nuevas jornadas por la libertad y la democracia a reclamar los derechos conculcados.

miércoles, 5 de junio de 2013

El PRD en el camino



El PRD en el camino

La esperada reunión entre el Presidente Hipólito Mejía y el ingeniero Miguel Vargas Maldonado provoca una gran esperanza en las amplias filas del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), se inicia el camino hacia la reunificación de la principal organización política del país.
Sabido es que el principal propósito de un partido político, la meta hacia donde se encamina la suma de esfuerzos, talentos, voluntades, decisiones, intenciones, y trabajos, es la toma del poder con fines de aplicar su programa de gobierno.
Sabido es, desde siempre, que la unión hace la fuerza. Está demostrado que la unión de pequeños esfuerzos y sacrificios, dirigidos con voluntad creadora, produce los frutos que se desean, por los cuales se trabaja, que el premio está al alcance de las manos siempre que todos halemos la carreta en la misma dirección.
Está demostrada la fuerza de sumar hasta el último voto para lograr la victoria en unas elecciones. Ni siquiera el Partido Revolucionario Dominicano tiene el 50 por ciento más un voto para ganar las elecciones con sólo los sufragios de sus militantes.
Si la militancia del PRD unido no alcanza el total mínimo requerido para ganar con sólo su fuerza electoral, un Partido Revolucionario Dominicano fraccionado se encaminaría a convertirse en un comodín para justificar la celebración de elecciones generales.
El Presidente Mejía, quien ha demostrado tener una paciencia que sólo recuerda la del personaje bíblico Job, sabe que la salida a la crisis del Partido Revolucionario Dominicano requiere no sólo de una negociación, no sólo de un pacto serio, decente, donde las partes tengan una participación inteligente, sino que también ese acuerdo se realice de buena fe.
Lo que estaría en juego es la seriedad, la honestidad, la reciedumbre moral no sólo de los líderes más encumbrados sino también de líderes medios que aspiran a permanecer en sus puestos en el partido y a figurar en la boleta del PRD para las elecciones del 2016.
Una vez puestos de acuerdo los líderes más importantes, vendrá el interesante y ciclópeo trabajo de organizar una primera convención para elegir las autoridades del partido y luego la convención que elegirá el candidato presidencial para el 2016.
Mi recuerdo más lejano de la anulación de las fuerzas está en aquella gráfica en la cual aparecen cuatro caballos tirando de un objeto hacia cada uno de los puntos cardinales. La fuerza de los caballos tirando hacia un lugar diferente tenía como resultado que el objeto permanecía estático, como si no se aplicara ninguna fuerza para moverlo.
Coloquemos los caballos del PRD para que halen en una sola dirección y recordemos que: “sólo el PRD, derrota al PRD” y hagamos buena esta frase: “el PRD unido, jamás será vencido”.